Reivindicación de la Identidad Castellana de Madrid

Contra el provincianismo castellano

castilla-hundida

Siempre digo que ser castellanista no es nada fácil. Lo llevo viendo desde que hace 15 años decidí meterme en este berenjenal. No sólo tienes que pelearte con los nacionalistas españoles y los nacionalistas periféricos. También con la izquierda y la derecha, a las que Castilla les importa y les ha importado siempre una mierda. Ahora también tenemos que andar con cuidado con una nueva moda, que es la de culpar de todo a Valladolid. Moda sobre todo en Burgos, donde algunos dicen ahora estar contra el engendro de Duerolandia, personalizándolo en Pucela.

En serio, si hay algo que puede hacer daño a un castellanista es verse arrollado por la estupidez de sus paisanos. Es descorazonador estar luchando contra todo y contra todos por una Castilla entera, fuerte, próspera y justa y ver que otros se dedican a pelearse por los despojos de una autonomía de opereta que además es inviable económica y demográficamente. ¿Dónde estaba Burgos en 1978?. ¿Peleando por una Castilla formada por Castilla La Vieja y La Nueva?. ¿Sudando la camiseta al menos por Castilla La Vieja en solitario?. ¿Burgos se solidarizaba entonces con nuestros hermanos leoneses?. No. Burgos salía a las calles a demandar la autonomía de Duerolandia en la creencia de que ellos iban a ser la capital regional. Como tantas otras veces, los castellanos viejos pasaban olímpicamente de sus hermanos del Sur del Guadarrama y preferían encamarse con los leoneses, aunque fuese a la fuerza. Eso sí, con tal de ser ellos la capital del engendro castellano-leonés.

Esto no es una acusación contra Burgos, sino contra aquellos que se denominan burgalesistas y que entienden que Castilla es Burgos y el resto es “otra cosa”. Que Burgos es la esencia identitaria de Castilla nadie lo pone en duda, pero cuanto menos ese espíritu recio castellano se ha echado en falta muchas veces desde 1978. Al menos Segovia tuvo la dignidad de oponerse a ser incluida en Duerolandia.

Pero esto no es sólo un tema de Burgos (provincia a la que peregrino varias veces al año porque me encanta), se da en otras partes de Castilla La Vieja y se da dentro del propio castellanismo. Como muestra ahí está esa escisión en el PCAS, promovida por los que jamás amaron Castilla y sólo buscaron beneficios personales, despreciando además a los militantes del Sur de Castilla. Algo que ya venía de lejos y que los que militamos en Tierra Comunera conocíamos muy bien. Pero es que incluso después de todo esto, sigue habiendo algunos que presumen en ciertos foros de 4 monos de preferir a su lado a los leoneses que a los castellanos del Sur. Que además no tenemos “nada que opinar” de los asuntos de la Castilla Norte. Y quien afirma esto, se denomina castellanista y va perdonando la vida a los de Castilla La Nueva… Lo voy a dejar aquí de momento.

castilla_entera_mapa

Valladolid, Burgos… No. La clave de Castilla no pasa ahora mismo sólo por esas dos provincias. Ambas con el mismo problema, la despoblación y el envejecimiento. La solución es Toledo, Ciudad Real, Cuenca, Albacete y Guadalajara… La solución es Cantabria y La Rioja… Y Madrid. Madrid, sus 7 millones de habitantes y sus 66.000 millones de euros anuales al Estado, que los invierte esencialmente en Cataluña y en el País Vasco. Y esto sucede porque no estamos unidos y porque algunos que se dicen castellanistas están más por la soberbia y el sectarismo que por servir a su patria. Vuelvo a insistir, hay unos pocos que prefieren embarcarse en la lucha por las migajas del presente banquete autonómico, que pelear por la tierra de sus ancestros. La solución no es a ver quien debe ser la capital de una autonomía de tercera . La solución son las 14 provincias castellanas UNIDAS. No queremos las migajas, queremos sentarnos a la mesa del Estado con nuestros propios cubiertos y nuestra propia ración de tarta. Que para eso hemos ayudado a hacerla.

Va a haber cambios en España, sí o sí. Estamos en el momento clave. No se volverá a repetir. O sacamos a Castilla a flote, o desaparecerá bajo las aguas del olvido como la Atlántida. O tenemos altura de miras y verdadero patriotismo castellano o nos iremos directamente al guano. O nos dejamos del “hay que hacer” y lo cambiamos por el “voy a hacer” o vamos al precipicio. A Castilla no le quedan ni 20 años de vida. Y no exagero nada. Daros una vuelta por Cuenca o por Soria. Una parte será un desierto abierto al Fracking, centrales y vertederos nucleares. Otra será cotos de caza para el goce de la oligarquía de toda Europa. Y el resto estará en los museos de Historia de todo el mundo para recordar con vergüenza y escarnio a todo un pueblo que en un momento clave de su Historia se negó a luchar contra su desaparición.

¡CASTILLA DESPIERTA!

plaza_de_castilla_madrid_06

Anuncios

6 comentarios

  1. Alexis Mateo

    Luchar por una Castilla unida es luchar por una España más unida todavía. Sí a la Castilla de las 14 provincias!

    octubre 4, 2013 en 4:34 pm

  2. oestepurpura

    Genial, ni más ni menos que genial.

    Sólo un apunte. Si lo que se avecina, sea lo que sea, se pinta es diferente y sobretodo en clave federal ¿para cuando usar el vocabulario de ese futuro? Por ejemplo, Estado Castellano, federalismo, república castellana, confederalismo, nación castellana, comarcas, comarcal, Villa y Tierra,…

    Por nuestra parte, los leoneses os damos todo nuetsro apoyo a los castellanistas (que no a los pancastellanistas o los duerinos). Suerte y ánimo en vuestra lucha.

    ¡¡¡Púrpura y plata!!!

    octubre 4, 2013 en 4:49 pm

  3. javier de miguel

    me ha encantado esta frase:

    No queremos las migajas, queremos sentarnos a la mesa del Estado con nuestros propios cubiertos y nuestra propia ración de tarta. Que para eso hemos ayudado a hacerla.

    octubre 4, 2013 en 5:26 pm

  4. Javier Sánchez

    Coincido plenamente con su artículo. El único pero es trazar una nueva frontera entre las provincias de Salamanca, Zamora y León, con las de Avila, Valladolid, Palencia, y Cantabria.

    octubre 13, 2013 en 11:02 am

    • Es la frontera de toda la vida. No todos pensamos igual en estas lides, como ya sabes. Un saludo.

      octubre 16, 2013 en 1:01 pm

  5. Una cosa de la que estoy convencido dentro del mar general de debates es de que los Carretero, González-Herrero y otros pensadores de la línea condista tenían razón en un par de cosas al menos. Entre ellas, en el nefasto efecto de la división puramente geográfica basada en la Sierra del Guadarrama. El sistema “Castilla la Vieja – Castilla la Nueva”. Un sistema tan seductor. Una división tan sencilla de plasmar para un geógrafo del siglo XVIII o tan simple de entender para un campesino del XVI. Tan visual, tan fácil… y tan falsa.

    Hay una Castilla Norte y una Castilla Sur. Madrid, Guadalajara y Cuenca son el extremo sureño de la Castilla Norte. Toledo el comienzo de la Castilla Sur. La dialectología del castellano lo atestigua de forma diáfana. La Sierra del Guadarrama nunca dividió nada: un vistazo somero a la historia de la liberación y repoblación de sus faldas meridionales es más que suficiente.

    Recuerdo ahora una fotografía de hace algo más de cien años, del año 1880 ó 1900 aproximadamente. Era la fotografía de una boda rural. Los novios y el resto de asistentes aparecían con sus “trajes de respeto”. Pregunté, hace ya tantos años: ¿segovianos, eh? Y me dijeron: no, esa foto es de Sieteiglesias, una aldeílla de la provincia de Madrid… El novio en particular era la fotocopia de un segoviano.

    ¿Hora de integrar aspectos de todas las tendencias? A lo mejor es tan simple como eso.

    octubre 28, 2013 en 10:05 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s