Reivindicación de la Identidad Castellana de Madrid

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Si yo fuera Mou (una de Fútbol, con perdón)

Si yo fuera Mou, me iría del Real Madrid. Pero antes haría varias reflexiones sobre todo lo acontecido estos últimos años. Le recordaría a toda esa afición que ahora pide su cabeza, que hace no mucho el Farsa nos goleaba repetidamente en su casa y en la nuestra. Les recordaría que entonces todos querían que un sargento de hierro metiera en vereda a las estrellitas (menos millones y más cojones. ¿Lo hemos olvidado?). Les recordaría que hace no mucho, el Real Madrid no llegaba a las semifinales de la Champions. Tampoco a las de la Copa del Rey porque nos eliminaba hasta el Alcorcón. Les recordaría que nadie hablaba en voz alta de la mafia que controla la UEFA y la FIFA. Y recordaría aquellas dos Champions que el Farsa ganó en las cloacas arbitrales de Ángel María Villar. Si yo fuera Mou, le diría a la gente que ningún jugador de fútbol está por encima del Club y que lo que el entrenador habla en los vestuarios, ahí se queda. Le diría a la afición que un vestuario no es una Democracia. En el vestuario manda el entrenador como Ferguson hacía en el Manchester. Recordaría que a Íker ya le sentaron antes de que él entrenara al Madrid y que aquel entrenador se llamaba Vicente del Bosque. Explicaría que Íker es un gran portero y su novia una gran portera. Que largar a la prensa lo que se habla en privado entre jugador y entrenador se llama deslealtad. Recordaría que cuando sentaron por decreto a Raúl en la Selección, Íker no dijo NADA (tampoco le recuperó Del Bosque). ¿Alguien ha escuchado a Raúl defender a Íker?. Recordaría que Pepe ha dejado en cuadros al equipo en momentos clave y por gilipolleces de un cafre sin cerebro. Recordaría que Pepe antes era el más odiado por la prensa deportiva que ahora le ha convertido en héroe y mártir. La misma prensa de mierda que nos vendió a un Guardiola que meaba colonia, mientras enviaba al más tonto de los suyos a provocar en los túneles de vestuario. Haría memoria para recordar que hace años esta misma “afición” echó a Radomir Antic, estando el Madrid a 12 puntos del Farsa en Navidad porque no daba espectáculo. Recordaría como después perdimos esa y otras ligas. En fin, recordaría como estos jugadores no apelaron a Juanito en el partido de ida en Dortmund y muchas cosas más. Yo me iría si fuera Mou, pero le diría a esa gran parte de la “afición madridista”, que hace tres meses le ensalzaba, varias cosas: Que no saben de Fútbol. Que carecen de criterio propio. Que son incapaces de sacar una idea propia que antes no haya sido fabricada por periodistas mediocres, que en su puta vida han dado una patada a una lata. Que para ser entrenador hay que sacarse un título. Que ensalzar a Íker es DESPRECIAR LA GRAN LABOR DE DIEGO LÓPEZ. Que amar al Club significa ANIMAR EN LOS PARTIDOS. Que recordar a Juanito ES ANIMAR EN TODOS LOS PARTIDOS. Y que ninguna estrella, por muy estrella que sea, está por encima de la entidad. Que no se puede amparar a un triunvirato de niñatos, que tiraron la Liga en las 10 primeras jornadas y que en tan solo 6 meses  han destrozado el vestuario. Y luego les mandaría afectuosamente a tomar por el culo a todos.

cristiano-ronaldo-300x350En mi casa la futbolera era mi madre, que en paz descanse. A mí padre le daba lo mismo. Mi madre era de esas pocas señoras que en los ’50 y ’60 iba al Bernabéu. Entonces no jugaba Beckam ni ningún guaperas. Mi madre iba porque le gustaba el Fútbol y amaba al Real Madrid. Así que tuvo la dicha de ver jugar a Di Stefano y a Gento. Lo mío como ven, es algo genético. Nunca me ha gustado definirme como algo blandorro y empalagoso. Nunca he sido merengue. Siempre preferí ser Vikingo. Decía la prensa Inglesa en los ’50 que el Real Madrid se paseaba por Europa como aquellos fieros guerreros escandinavos. Y de ahí salió lo de Vikingos. Con ellos me identifico. Nunca me ha gustado la mediocridad, ni la ramplonería, ni obtener por medios poco honorables una recompensa. Cada uno tiene su manera de ser y por todo eso soy madridista y Vikingo y no me gustan otros equipos. Y como soy ya mayor, no pienso cambiar de manera de ser ni de equipo. Que los demás sigan leyendo prensa deportiva y rompiendo sus carnets de socios. Que pidan la cabeza de Mou y del que venga. Que se pongan las camisetas del Madrid solo en las celebraciones. Que sigan culpando de todo a un entrenador cuyo mayor defecto ha sido odiar perder. Yo seguiré mi norma de conducta y estando orgulloso de ser madrileño, castellano y Vikingo hasta la muerte. Nosotros sí que somos más que un Club. Nosotros sí seguimos llevando la banda morada en el escudo. Nosotros no somos Florentino, ni Adidas, ni Fly Emirates. Nos gusta la camiseta blanca y limpia.

¡SOMOS VIKINGOS, CABRONES!


La pérdida de identidad del Real Madrid.

La pasada temporada asistimos atónitos al hecho de que el Real Madrid borrara de su escudo la cruz de la corona, al menos en algunos países musulmanes. El fin de tan lamentable medida, no tener problemas a la hora de vender la imagen del club en esos países y seguir haciendo caja. Algunos madridistas lo justifican precisamente por eso. La mayoría por el contrario, ha condenado tal hecho. No es la primera vez que ocurre algo así.

Los equipos de fútbol son parte de la Historia de los pueblos. Y el Real Madrid, que se ha convertido en un equipo universal hace tiempo, también tiene una larguísima Historia desde 1902. Esa historia queda reflejada en sus escudos. Si ahora mismo analizamos el escudo del Real Madrid sabremos muchas cosas sobre su origen. La M es por Madrid, la ciudad que vió nacer a la entidad madridista. La C y F siginifcan CLUB DE FÚTBOL. Y la corona le fué concedida en 1920 por el Rey Alfonso XIII. Corona que perdió en 1931 al proclamarse la II República Española y que recuperó de nuevo en 1941. Pero hay algo muy llamativo en el escudo y es la franja azul. ¿Que significa esa franja azul?. ¿Es por el cielo de Madrid, por carecer la ciudad de un puerto de mar?. No. Lo cierto es que el azul no tiene significado alguno en el escudo, aunque no siempre fue así. En 1931 al proclamarse la II República, el Real Madrid no solo perdió la corona, sino que además ganó esa franja que cruza el escudo. Esa franja era morada. En aquel tiempo se pensaba que el color de las banderas de los Comuneros de Castilla había sido el morado y en recuerdo al primer pueblo de España que se había sublevado contra un rey absolutista (en este caso el Emperador Carlos V), se decidió que la franja morada de Castilla estuviera también presente en la bandera de España. El Real Madrid, por entoces Madrid Club de Fútbol, incorporó esa franja morada por ser un equipo castellano. La franja morada se mantuvo durante toda la dictadura del General Franco.

Pero llegó el Régimen de 1978 y una de sus máximas fue hacer desaparecer a Castilla como territorio, pueblo e identidad más importante de cuantas hay en España. En esto como ya he recordado en otros artículos, estuvieron de acuerdo el PSOE, IU y el PP y con ellos el poder económico que les controla. No voy a entrar más a fondo en este tema. El caso es que al llegar las autonomías castellanas artificiales, se necesitaban nuevas banderas artificiales. Así la Comunidad de Madrid, expulsada ilegalmente de Castilla La Nueva y convertida en autonomía por la única voluntad del Congreso de los Diputados, necesitaba una bandera tras haber desestimado la enseña verde de la Diputación de Madrid. Tras consulta a la Real Academia de la Historia sobre el color de Castilla, la misma apoyó la idea de que el rojo carmesí debía ser el color de la nueva bandera al ser Madrid una “región” castellana. La misma entró en vigor en 1983, sustituyendo al tradicional e histórico Pendón o Bandera de Castilla que ya ondeaba en la mayor parte de los municipios de la provincia de Madrid, bien en rojo o en morado. El Real Madrid, a pesar de todo, mantuvo el “morado castellano” en la franja de su escudo, si bien durante la presidencia de Don Luís de Carlos (1978-1985), se dudó si poner dicha franja en rojo carmesí. También se mantuvo el morado en numerosas banderas y escudos de muchos pueblos castellanos y en equipos de fútbol como el Real Valladolid. No en vano, el error morado lleva más de dos siglos y no es fácil dar marcha atrás cuando tocamos temas relativos a la tradición de los pueblos.

Nada cambió en el escudo del equipo hasta 1997, siendo presidente del mismo Lorenzo Sanz. La franja se volvió azul sin más. No hubo explicación alguna ni por parte de Lorenzo Sanz ni de su Junta Directiva. Extraoficialmente se dijo que el Real Madrid no podía registrar su escudo con la franja morada porque algún particular lo había hecho antes y el Club necesitaba vender sus productos oficiales debidamente registrados con su escudo oficial. Por ello se recurría al cambio de color. Yo personalmente nunca me lo he creído y por las protestas que durantes años han llevado a cabo muchos socios en las asambleas, creo que los demás tampoco. Esas protestas de los socios han conseguido por ejemplo que el Real Madrid de vez en cuando recupere el morado como segunda equipación. También que la entidad recupere la antigua denominación para el filial de Segunda División, el Real Madrid Castilla (antes Real Madrid B). Pero el escudo sigue ostentando un color que no es de Madrid, ni es de Castilla, ni de nada. Y se me ocurren otras razones más oscuras para que esto siga siendo así. Y a los hechos de 1978 a 1983 me remito. Había que liquidar todo aquello que recordara a Castilla y el morado formaba parte de ello.

No me cabe ninguna duda que Florentino Pérez es un hombre que sabe hacer dinero y traer títulos para la afición madridista. Ojalá también sepa ser sensible a las preocupaciones de los socios, cuya inmensa mayoría prefieren hoy comprar una bufanda con el color morado, a las oficiales de Adidas en color azul. Si el Real Madrid ha sabido hasta ahora defender unos valores, los mismos deben empezar con la fidelidad a los colores de su glorioso escudo. El Real Madrid debe recuperar el morado para el mismo y no renunciar a su simbología por un puñado de euros o por parecer incorrecto en un sistema político que pretende enterrar todo lo castellano.